Saturday, September 16, 2006

Quizás nunca te abracé
como hora final
me faltaron datos
y excusas

en cada
pausa
debo un domicilio
un refugio
de letras
sin sopa
un desorden de fideos
que computan diez de diez
porque sólo flota uno

cómo
es posible
que extrañe
nuestro espectro doméstico
en el baño y la cocina
si ya ves
ni pesamos
ni existimos

faltas
quizá no
como miedo
pero sí como
abrazo razonable. Quedó
por repartir
un poco de nada
que es como decir
toda la nada
o nada de nada.

Era posible
hasta tí
una vida más plena
a propósito
del resto.
Ahora
sin qué ,
¿qué puede resultar
más cotidiano
que extinguirnos
en esta mancha
que cifra el olvido
y lo distingue?

1 comment:

Augusto said...

Sergio, existe algo de andaluz en las raíces de mi alma y de mi raza.
Difícil extinguirse sin dejar rastro porque cuando intentas olvidar algo, empiezas a recordarlo.
Yo existo y peso, y ahora se que tú existes y pesas...
Gracias por el poema y la dedicatoria.
Tito